Le sacás la foto a una factura y queda cargada, con el IVA y la retención donde van. Más NDVI, clima y cálculos agronómicos por lote — y tu ingeniero adentro del campo, sin ver un peso de tus números.
Con el neto, el IVA, la retención y el número de comprobante en su lugar. La carga que alguien hacía a la noche, o que pagabas para que la hiciera otro.
La actividad, las tareas de cada uno y la liquidación son la misma cadena. Ya no hay que sentarse el 30 con la libreta a sacar cuentas.
El que trabaja a porcentaje termina con un Excel paralelo para saber cuánto le toca a cada uno, y ese Excel nunca coincide con el sistema. Acá el acuerdo se carga una vez y todo lo demás sale de ahí.
Los 14 cálculos de la Planilla Agronómica 2026, fórmula por fórmula, adentro del sistema. No hay que haber cargado un solo dato antes para usarlos.
La IA contesta y diagnostica por foto. Al lado, tres tablas de consulta con el material técnico que hasta ahora solo estaba en la cabeza de un ingeniero.
Le pasás un código y tu ingeniero agrónomo entra con su propia cuenta, sin compartir contraseñas y sin mandarle capturas de pantalla por WhatsApp.
Una pantalla con tu cartera, entrás al campo de cada uno con un clic y salís sin desloguearte. Los cálculos agronómicos y el vademécum los tenés igual en tu propia cuenta, aunque no estés adentro de ningún cliente.
Los cuatro planes traen todo lo de abajo. Lo que cambia entre uno y otro son las hectáreas, la cantidad de gente y los cupos de IA y de satélite — nunca las pantallas.
21 días de prueba, sin tarjeta. Si sos ingeniero agrónomo, 30.
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